jueves, 10 de diciembre de 2009

Reencuentro


Hebras que caen

Sobre su pelo desteñido

Sobre sus años sin sentido

Caen

Al acecho de quien sepa recogerlos


Sus ojos observan

La llegada prometida

La esperanza abatida

Observan

Añorando que alguien los despierte


Sus labios tímidos se callan,

En silencio meditan,

Nunca gritan

Callan

Esperando ser besados por la misma piel


Sus manos elaboran,

Gran obra de su pasado

Por tanto haber amado

Elaboran,

Por si alguien lo ha olvidado


La nariz siempre olfatea,

Jazmines presentes

Rosas ausentes

Olfatea,

Para reponerlas cuanto antes


Sus dientes siempre muerden,

Las heridas no curadas

Las historias amarradas

Muerden

Para desatarlas como antes


Y todos ellos se ríen,

La miran indiscreta,

La sueñan incorrecta

Ríen

Porque desconocen lo que les puede pasar


Pero ella sigue soñando,

Que su pasado se hace presente

Que alguien escucha lo ausente

Soñando

Que todo aquello será realidad


Hasta que alguien su pelo recoge,

Despierta sus ojos

Besa su piel

La recoge,

Para vivir eternamente lo que nunca sucedió


Y todos ellos lloran,

Los miran apenados,

Los sueñan olvidados,

Lloran

Por no haber juntado antes sus cuerpos fallecidos


Ambos se funden,

En un mismo vuelo,

En un mismo consuelo

Se funden

Para que nunca nadie los separe de nuevo


….♀♂♀♂♀♂….

2 comentarios:

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Precioso; "para que nunca nadie los separe de nuevo"
Fué un placer visitarte, me llevo un poco de tu arte.
Feliz encuentro.
Jecego.

Desde la Isla de Tenerife. Un abrazo

Guillermo E. TibaldO dijo...

HOla Isidro; me laegra que te haya gustado este breve poema; no es en lo que más me caracterizo, pues gusto más de la narrativa.. pero me alegra que haya dado un lindo efecto.

Y muy feliz el encuentro, de veras, donde queda la Isla de Tenerife? Soy de Santa Fe, Argentina.

Un gran abrazo y muchas gracias por leerme, ya pasaré por tu blog =)

Saludos

Guillermo