viernes, 12 de febrero de 2010

Juego de ladrones


Hace tiempo que descubrí que se escondía cuando yo me le acercaba, para gozar de su grata presencia. Aunque quería creer que la olvidaría con el tiempo, en el fondo mi angustia cada vez era mayor y me invadía una eterna nostalgia al pensar en ella. Quizás fue por el esfuerzo desmedido en conseguirla.

Pero el tiempo pasó, y no se quién de nosotros se olvidó primero; lo cierto es que cuando asomó la luna por mi ventana, rellena y golosa, vi en mi lecho su curvado cuerpo dispuesto a ser mío por unas horas, capaz de entregarme mucho más de lo que deseaba. Su mano transparente, como la de los fantasmas, tocó mis mejillas y pareció comprender la sensibilidad y paciencia que albergaba en mi corazón. No duró más que esa noche, pero jamás dejé de amarla como lo hice la primera vez.

Cuando se fue, sabía que estaría junto a su mejor esencia. Me robé la sombra de aquella mujer del bar, y quizás por venganza o por amor, su sombra robó la mía, y escaparon juntas.

Aquel amor oculto, fue más fuerte y modesto que la pasión encontrada en la carne, tal vez porque se hizo más prudente bajo el velo que protegía a sus amantes, o quizás, porque el silencio de sus cuerpos les permitió amor eterno.

12 comentarios:

vuelo de hada... dijo...

Que precioso e intenso relato me encanto!
Gracias por visitar mi rinconcito si me lo permites yo también me quedo en el tuyo.
Un abrazote

Guillermo E. TibaldO dijo...

Hola Vuelo de Hada! Me alegro que te haya gustado el minicuento, jeje, es bien de amor pero tratando de que no sea empalagosa

Nos mantenemos en contacto y ya seguiré leyendo lo tuyo sin dudar de buen talento!!

Un abrazo y miles de cariños

Tibaldo

gaviota dijo...

que sutileza de sentimientos esquisito saludos gaviota

de romanticos dijo...

hola¡¡¡¡¡¡¡
te invito a hacer un intercambio de enlaces,saludos desde argentina.

RECOMENZAR dijo...

Bello tu blog te sigo

victoria dijo...

Unoa sentimientos que llegan al corazón con mucha fuerza..Gracias por compartir.Con cariño Victoria

Guillermo E. TibaldO dijo...

Gracias a todos por comentar, ya pasaré por cada uno de sus blogs, no pasé antes porque andaba con el tiempo algo apretado

Me alegro que les haya gustado el relato

Saludos y muchos cariños

Guillermo

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amigo Guillermo; gracias por compartir, es precioso tu relato. La luna acompaña a un millón cada noche, es insaciable.
Un abrazo, y como las oscuras golondrinas, volveré...

Haydée Norma Podestá dijo...

Entré a tu blog a través del de un amigo...Me gustó mucho tu cuento...tal vez porque yo sé de espíritus- o sombras- que se enlazan en el tiempo eterno. Un beso. Haydée

Esilleviana dijo...

Es cierto, un bonito cuento de amor privado y secreto, que de algún modo nunca llega a desaparecer, permanecen unidos para siempre??

un saludo.

Guillermo E. TibaldO dijo...

Hola! Gracias por leerme, me alegro que les haya gustado. Al final, quizás por cierta locura, permanecen unidos por siempre, desde sus sombras..

Un abrazo grande y gracias de nuevo

Juan Camilo dijo...

Queda uno pensando en la sombra y sus mundos desconocidos. Creo que que el texto es una sombra que uno quiere en los días muy soleados